Adriana

“La Comisión Amigos de Conchillas, de la cual soy presidenta hace cuatro años, se inició con la intención, entre otras cosas, de restaurar Casa Evans. En ese momento el edificio era propiedad de Copagran, una cooperativa de granos que se lo prestaba a todas las instituciones locales para diversas actividades. Como la casa se estaba deteriorando con el paso del tiempo y queríamos restaurarla formamos una comisión. "



"Era una pena verla deteriorándose así porque es un edificio muy importante para Conchillas. De hecho, fue declarado Monumento Histórico Nacional en el año 1987. Su primer propietario fue David Evans, una persona muy importante y querida por el pueblo. Siempre tenía gestos amables con los chiquilines y muchos cuentan que, como le regalaba caramelos a los niños en sus cumpleaños, varios de ellos cumplían más de una vez al año (risas).

Todas las actividades de la escuela y del liceo de mis hijos se hacían aquí, en Casa Evans. Sentía que si esto no se recuperaba, no se protegía, iba a llegar un momento en el que no lo iban a tener más. Pensaba en mis hijos, en mis nietos y en la gente de Conchillas y me daba mucha tristeza. Como siempre me ha gustado involucrarme en la comunidad enseguida me involucré en la comisión.

Cuando comenzamos con el proyecto de restaurar Casa Evans, surgió la noticia que existía una deuda con el Banco República y de no saldarse el edificio iba a ir a remate. Nos enteramos por casualidad a través de un anuncio en el diario.

Cuando supimos del remate una de las primeras actividades que organizamos fue el "abrazo simbólico". Queríamos llamar la atención de las autoridades nacionales y departamentales e inclusive del Banco República. Sabíamos que era clave hacer mucha prensa para que la gente supiera lo que estaba pasando. Se iba a rematar Casa Evans y la escuela y el liceo dejarían de tener gimnasio, no iba a haber un lugar donde llevar a cabo las actividades del pueblo y era muy triste.

En el abrazo simbólico participó todo el pueblo. Todas las instituciones y vecinos lo sintieron como propio. ¡Nos tomamos todos de la mano y dimos la vuelta alrededor del edificio que es muy grande! Fue un logro muy importante y a partir de ahí comenzamos a visitar diputados, senadores y, finalmente, al director del Banco República. Todo el proceso fue un gran aprendizaje porque tuvimos que estudiar leyes y de todo un poco para enfrentar los desafíos que se presentaban. A la larga fue algo que nos sirvió y fortaleció muchísimo.

Creo que el trabajo en equipo fue lo más importante porque no lo hubiéramos podido hacer sin todos los vecinos que estaban siempre dispuestos a colaborar. Inclusive quienes no eran integrantes de la comisión ofrecían la ayuda que podían. A veces te cansabas un poco y decías ‘no puedo más’ pero por suerte siempre había algún vecino o integrante de la comisión que te incentivaba a seguir luchando para lograr el objetivo.

Con la ayuda de Montes del Plata se restauró todo el salón grande de Casa Evans: se reparó la fachada, se sellaron fisuras, se restauraron los canaletones de los desagües y se construyeron baños. También se hizo toda la instalación eléctrica. Fue un proceso largo en el que no sólo recibimos ayuda económica para arreglar el edificio sino que también se hicieron capacitaciones a través de talleres con el fin de que la restauración del edificio diera sus frutos a largo plazo, que se siguiera usando y mejorando.



El día que tuve que dar el discurso en la inauguración me emocioné muchísimo. Ese día estaban todos contentísimos, ¡enseguida empezaron las reservas para cumpleaños de 15 y otras fiestas! Antes de la restauración era un galpón grande pero no estaba muy lindo, ¡ahora quedó hermoso! Realmente es muy emocionante ver el resultado de tantos años de trabajo.

Creo que el mayor aprendizaje de esta experiencia ha sido ver que si uno se pone metas y trabaja de forma comprometida los objetivos se alcanzan. Y si tu objetivo es justamente pensando en el bien de otras personas ¡mejor! Es una motivación enorme y el premio es aún mayor.”



Adriana

“La Comisión Amigos de Conchillas, de la cual soy presidenta hace cuatro años, se inició con la intención, entre otras cosas, de restaurar Casa Evans. En ese momento el edificio era propiedad de Copagran, una cooperativa de granos..."

Marcela

"Cuando me recibí de arquitecta, sentí una especial afinidad por la restauración, la recuperación y el mantenimiento de los edificios patrimoniales, por lo que hice un posgrado de especialización en esta área..."

Adriana Sosa

“Yo estoy enamorada del pueblo y de mi profesión. Trabajo en la dirección de Turismo y soy guía de turismo aquí en Conchillas, por lo que mi oficina está dentro de Casa Evans..."